La procastinación

Sí, eso de ir dejando las cosas de lado “porque nos da pereza” o ir aplazando tareas que tenemos que hacer sí o sí, tiene nombre; procastinación (del latín: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro). Que levante la mano aquél que no se haya pasado una tarde en el sofá sabiendo que tiene un trabajo por hacer, o aquél que no se haya puesto a mirar alguna serie o perder el tiempo en las redes sociales sabiendo que tenía que entregar algo.

Probablemente no sea la mejor persona para hablar del tema, pues me suele “atacar” muchas veces… aunque cada vez menos; es cuestión de seguir -o intentarlo- estos sencillos puntos:

- Piensa que retrasarlo será peor: cuanto más retrases la tarea más rápido tendrás que llevarla a cabo, y dicho sea de paso, el resultado probablemente sea más mediocre.

- Divide y vencerás: si es una tarea enorme, desglósala en pequeñas partes que te sea fácil superar una a una, aparta de tu mente el “todo o nada”; es mejor ser una tortuga y llegar que no una liebre y quedarse en el camino!

- No te engañes: expulsa de tu mente el “mañana a primera hora lo hago” o “escucho un par de canciones y me pongo a ello”. Tanto tú como yo sabemos que al día siguiente no lo empezarás y que después de un par de canciones vienen unas cuantas más… así que elimina toda las distracciones: música, Facebook, Twitter, móvil, correos…

- Ordena prioridades: lo que nos suele pasar -almenos a mi- es que tendemos a estresarnos pensando en todo lo que tenemos que hacer para “ya” (o para “ayer”). Coge un lápiz y un folio y escribe lo que tienes que hacer, añadiendo al lado la fecha para la que tiene que estar -o la hora-. Si son demasiado “grandes”, como ya he dicho antes, divídela. A partir de ahí, ordena prioridades y combina trabajo pesado con trabajo que te sea más ligero, para relajar un poco la mente.

- Concéntrate: no es lo mismo estar media hora desarrollando un proyecto con la cabeza metida 100% en ello que el mismo tiempo pero con la cabeza 50% en el proyecto y 50% en lo que vamos a hacer después, es de cajón. Evita distracciones y ten muy claro qué tienes que hacer.

- Relájate y desconecta: puede parecer contradictorio, pero por cada 25 minutos (de concentración absoluta, claro) deberíamos tomarnos un descanso de 5. La mejor técnica parece ser la del “Pomodoro”, no la he probado pero puedes leer sobre ella en Think Wasabi.

Estos son mis pequeños consejos y lo que trato de seguir siempre, sino lo hiciera, me sería totalmente imposible poder con todos los proyectos que quiero o tengo que hacer; aunque eso no quita que haya proyectos que queden un poco “colgados” o no se llegue a la solución adecuada.


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Un comentario a “La procastinación”

  1. Gal·la dice:

    Lo de les series va per mi? jajaja

    Tens tota la raó, ara mateix hauria d’estar acabant l’avantprojecte i mira’m…

    Ara m’hi poso, tanca Facebook, correu i tot! Ho juro!

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