Después de explicar qué es el márqueting viral, conviene hacer también hincapié en un concepto que cada vez va cobrando más fuerza en las empresas y al que cada vez se le da más importancia, el branding o desarrollo de una marca.
El branding se puede definir como el proceso de creación de una marca, que está formado por cinco elementos:
Naming
Es el hecho de ponerle el nombre a nuestra marca (“lo que no tiene nombre no existe”). Es una de las partes más importantes, ya que es aquello que perdudará siempre con nuestra empresa. Construir una buena marca cuesta muchos años y una vez ya se ha lanzado al mercado, no tiene posibilidad de cambio: una vez se ha posicionado en la mente del consumidor, es muy dificil (por no decir imposible) tratar de cambiar la idea que se forma. Para que quede más claro, no es lo mismo llamarse “Líneas Aéreas de los hijos de Ramón López” que “Ryanair”.
Más información en este pdf de Red DirCom.
Identidad corporativa
Se podría decir que es la manifestación física de la marca, cuyo elemento principal es el logotipo. Incluye también los elementos de soporte de la marca, siempre guiados por el Manual Corporativo, que se encarga de definir como debe aplicarse la identidad corporativa de la empresa: tipografías, paleta de colores…
Los elementos de soporte más habituales son las tarjetas de visita, hojas de fax, cartas, sobres, carpetas, invitaciones, formularios, facturas, uniformes…
Posicionamiento
El posicionamiento es una de las claves del branding, es el hecho de buscar nuestro propio “espacio” en la mente del consumidor. Esto se utiliza para diferenciar el producto por encima de la competencia y asociarlo con los atributos deseados por el consumidor. Para conseguirlo primero tenemos que identificar la mejor característica de nuestro producto, conocer la posición de los competidores en relación a ella y finalmente, decidir la estrategia y posicionarla mediante la publicidad.
Lealtad de la marca
Es la conducta en la cual las personas tienen tendencia a comprar siempre la misma marca. Es un punto importante, porque cuanto más alto es el grado de fidelización de nuestros clientes, menos vulnerables somos frente a la competencia y más margen de beneficio tenemos, porque serán menos sensibles al precio.
Arquitectura de la marca
Es el hecho de organizar todos y cada uno de las marcas de una empresa, se encarga de su “construcción”. Sirve para mantener una coherencia, definir el papel de cada una y el contexto donde se mueven.
Más información en este pdf de Dinero.com.
Los ocho principios básicos
Estos son los ocho principios básicos del branding, que aunque son bastante claros por si solos, los encontrarás amplicados en Infobrand:
- Ofrecer beneficios continuamente que alcancen y excedan las expectativas.
- La marca debe ser pertinente a las audiencias específicas, segmentadas rigurosamente.
- El precio influye en la percepción de valor del cliente.
- La marca es distinguible, creíble y se reconoce como propia.
- La marca debe ser consistente, y aún así flexible.
- La arquitectura de marca debe ser clara, limpia e intuitiva.
- La marca debe ser comprendida por todos los empleados.
- La marca debe ser administrada como un activo a largo plazo.
Si estáis interesados en el tema, conviene echar un vistazo a Brinding, una iniciativa llevada a cabo desde España para tratar de dar a conocer a este “elemento” (con un toque humorístico) que muchas veces se desconoce para que sirve -pero que sí genera gasto en las empresas, aunque a veces no se llegue a aplicar por completo-.